El cliente manda la patente. El agente ya sabe qué le entra.
Victoria AI es un agente de IA para concesionarias, agencias y casas de repuestos: identifica el vehículo por patente, por VIN o preguntando marca, modelo, versión y año, y sobre esa identificación busca los repuestos compatibles, informa cuánto se le toma el usado al cliente y responde por planes de ahorro y líneas de financiación. Trabaja sobre los catálogos que tu negocio tiene conectados, no sobre lo que el modelo supone, y deja cada consulta registrada en el CRM con el vehículo, el responsable y el próximo paso.
Es el mismo agente de ventas de Victoria, con las funciones del rubro automotor activadas.
Todas las consultas empiezan por la misma pregunta.
"¿De qué auto estamos hablando?" Hasta que eso no se resuelve no hay precio, no hay compatibilidad y no hay cotización. Y hoy se resuelve a mano, consulta por consulta.
Primero el auto. Después el precio.
El agente no busca por texto libre. Resuelve el vehículo hasta la versión exacta —marca, modelo, versión y año— y recién entonces consulta el catálogo. Si tu negocio tiene conectado un catálogo que resuelve patente o VIN, alcanza con que el cliente los escriba.
Cuatro consultas del rubro, contestadas sin nadie.
Sobre el vehículo ya identificado el agente consulta los catálogos conectados y contesta con el dato, no con la promesa de que alguien va a llamar.
El repuesto es el principio, no el final.
Identificado el vehículo, el recorrido es el de cualquier venta de Victoria: cotización con los precios de tu sistema, cierre, cobro y pedido cargado.
Cada consulta deja un lead con el auto adentro.
El vehículo identificado, la pieza cotizada y el próximo paso no quedan en la cabeza de quien atendió: quedan en el CRM, con responsable y con fecha. Cuando el cliente vuelve a escribir, el que lo toma ya sabe de qué auto se trata.
Lo que ejecuta el agente y lo que firma una persona.
En este rubro la diferencia importa más que en otros: un repuesto se resuelve entero por chat, una unidad y un plan no.
Lo que esta página no te va a prometer.
Las funciones del rubro existen y están en producción, pero no funcionan solas ni en el aire. Estas son las condiciones, escritas antes de que las preguntes.
Lo que siempre nos preguntan.
¿Puede identificar el auto solo con la patente?
Sí, cuando el catálogo que tenés conectado resuelve la patente o el VIN. Si no lo resuelve, el agente llega al mismo vehículo preguntando marca, modelo, versión y año, y desambigua cuando ese modelo y ese año tienen más de una versión.
¿De dónde saca las compatibilidades?
Del catálogo de repuestos que tu negocio tenga conectado, no del modelo de lenguaje. Si una pieza no figura ahí como compatible, el agente no la ofrece: dice que no la encuentra y muestra lo que sí está cargado.
La toma del usado, ¿la decide la IA?
No. El agente consulta el valor de toma en el catálogo de cotización con los datos que declara el cliente —marca, modelo, año y versión— y lo informa como referencia. El estado real del vehículo lo revisa una persona antes de cerrar nada.
¿Contesta por planes de ahorro?
Sí. Responde por los planes vigentes y por las líneas de financiación disponibles con las condiciones tal como están cargadas, y envía las fichas y los archivos que la empresa tenga publicados. La suscripción y la documentación las hace el equipo.
¿Sirve para un taller o un lubricentro, o solo para una concesionaria?
Sirve para los tres. Lo que cambia es qué funciones se prenden: un taller o una casa de repuestos usa la identificación del vehículo, los repuestos compatibles y los turnos de service; una concesionaria suma la cotización del usado y los planes.
¿Y si tengo varias sucursales?
El agente consulta la disponibilidad por sucursal y lo dice en la respuesta, en vez de contestar un "sí, tenemos" que después no se sostiene. Victoria trabaja con catálogos grandes y multi-sede sobre el sistema de gestión que ya usás.
¿Qué pasa cuando el cliente quiere hablar con una persona?
El agente asigna el chat a alguien del equipo con el contexto ya escrito: qué vehículo es, qué se consultó y qué se cotizó. El vendedor abre la conversación sabiendo de qué se trata y el cliente no repite nada.
El resto del recorrido, ya escrito.
Traé tu catálogo y lo probamos sobre eso.
Con tu catálogo de repuestos, tu lista de precios y el sistema que ya usás armamos la propuesta: qué funciones del rubro se prenden y qué hay que conectar primero.