El aviso llega a quien puede resolverlo.
Cuando una conversación necesita a una persona, el responsable del lead lo sabe en el momento: qué pasó, la frase textual que lo motivó y un botón para abrir ese chat.
8 motivos de fábrica · La cita se verifica contra la conversación · Un aviso por motivo y por lead
La conversación se pierde por minutos.
No porque el equipo no quiera atender, sino porque nadie estaba mirando ese chat en el momento exacto en que se decidía.
Ocho lecturas del chat y tres hechos duros.
Unos los detecta el agente leyendo la conversación. Los otros no pasan por ninguna IA: son condiciones que el sistema mide solo.
Tu CRM ya notifica. Esto es otra cosa.
Las notificaciones te cuentan que pasó algo. El aviso del agente te dice que una conversación necesita a una persona, y te da con qué decidirlo antes de abrir el chat.
El modelo propone. El código decide.
Un aviso que no se puede verificar es la palabra de la IA contra el tiempo del vendedor. Por eso ninguno sale sin pasar por el mismo control.
Un aviso que interrumpe se gana el derecho.
La diferencia entre una herramienta que el equipo mira y una que aprende a ignorar está en a quién le llega y cada cuánto.
Lo que se verifica en la primera demo.
El módulo que sigue.
Traé un chat que se les haya escapado.
Lo leemos juntos en la demo y vemos qué motivo lo habría detectado, con qué frase y a quién del equipo le habría llegado el aviso.